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martes, 27 de mayo de 2008

Soy una mujer de virtudes negociables


Digo, ¿a quién no le ha pasado que se encuentra con un vestido que al parecer sólo esperaba por ti? El color, el preferido. El corte, perfecto. O sea, hasta cuesta exactamente lo que traes en la cartera.

O, ¿qué tal con los zapatos? Y los bolsos y los dulces. Ah, y las palabras. Además, de los perros. Y es que el perro, más que una mascota se ha vuelto un adorno. Laps y cámaras entran en la categoría de cosas que entran en la vida por casualidad divina. Bueno, ¡si hasta uno que otro crush!



Por cierto, el título son palabras de Violetta, pero esa frase fue también de la categoría.

viernes, 25 de mayo de 2007

But I feel so alive

Ok, no gané. Y qué. En ningún momento me sentí inferior (ni superior) a los otros participantes, aunque debo admitir que acabé admirando a algunos. Todos lo hicieron sorprendentemente bien, debo aceptarlo. Y por lo menos me consuela, que mí error no fue falta de ganas, o práctica sino pánico escénico. Y aunque después del olvido lo dije muy bonito la memorización era también parte de la calificación, y hubo poemas ¡hermosos!
Aunque lo que sí me defraudo un poquitín, es que entre todos los concursantes del colegio teníamos 12 oportunidades de obtener un 1°, 2° o 3° lugar, y no obtuvimos ninguno. Este año, definitivamente, no fue nuestro año. Ya será el próximo. Me queda el consuelo de que este año lo hice incomparablemente mejor que el año pasado. Progreso. Vamos bien.

domingo, 20 de mayo de 2007

¡Allá hacia menos calor!

1. La espera
Como ya es costumbre en mi familia, un día antes de salir de la ciudad algo tenía que retrasar el viaje. Pero esta vez no fue el robo de ninguna parte automotriz, o ninguna laptop olvidada en el asiento trasero. Sino algo mucho más sencillo: el día de las madres. Ah, y un berrinche.
2. Llegada
Espectacular entrada al hotel. Mejor dicho: entrada al espectacular hotel. Dos días de lujo, pero la falta de vista al mar tenía inconformes a algunos. Bien, la insistencia logró algo magnifico. Nos trasladaron al Grand Mayan. Un sueño hecho realidad, a pesar de tener membresía en el Mayan, mi hermano y yo jamás habíamos entrado a el lujoso hotel. Es simplemente impresionante, 8 monigotes de alrededor de siete metros,conformaban la "sencilla" entrada, todos eran indios que adoraban a un, también enorme, Chac mol; el olor a incienso, la oscuridad(siempre estaba oscuro ahí para que impresionara más), y la música creaban un ambiente de sueño.
2.1 Alcoba
Alberca privada en el cuarto. Ciertamente hermoso. No hay más que decir.
3.Entretenimiento
La alberca de olas fue todo un hit, no había quien nos sacará de ahí. Una llamada. 11 personas de contrabando en nuestra habitación. Todos con pulcera de hotel. ¡Pero de otro hotel! Mis primas, mi tío, y 8 amigos de mis primas fueron los "invitados". Dos grandes días llenos de carcajadas, bebidas, alberca, sol, besos, mar, vida. Después la manada tuvo que migrar a su apartamento. Eramos 5 de nuevo.
3.1 Otro tipo de entretenimiento menos sano
No sé bien que les pasó a mis papás pero me dejaron probar cualquier bebida que quisiera, ¡bendito cargo a la habitación!, una firma y ¡listo! . Empecé por una piña colada, malísima, después fueron dos copas de tinto, un martini de chocolate seguido por uno de frutas del bosque. Un daiquiri de mango, Una margarita de tamarindo, 2 medias de seda, y un caballito de tequila, wow, además de unos traguitos de cerveza. Ja, no lo puedo creer. Quizá valla a parar en AA.
4. Cuando los jalapeños atacan
Un chile jalapeño opaco mis vacaciones. No, no mutó y destruyó el hotel. Simplemente me causo una gastritis bastante fuerte. Y me privo de cualquier placer culinario, me tuve que conformar con pollo. ¡Qué fraude!
5. Partida
Bien, llegada la hora de partida, todos estábamos resignados, pero eso no evitó que disfrutáramos de la alberca de olas por última vez. Teníamos planeado visitar un restaurante que ya se ha vuelto todo una tradición familiar, después de una ensalada de mariscos, cangrejo, ostión (¡no puedo creer que haya probado eso!), langosta y una orden gigantesca de camarones mi familia y yo estuvimos listos para partir.
6. Despiste (¿Dónde están los Post-it?)
Después de haber recorrido como 40 minutos de camino por la autopista tuve un deseo infrenable de escuchar mi i-Pod, ni modo tendría que revolver las maletas hasta encontrar donde estaba la bolsa donde traía el i-Pod, mi celular, mi DS, los cargadores de todo lo anterior, mi cartera(con 100 pesos), y mis aretes. Presa del pánico me di cuenta de que no venía así que hice que mi papá se detuviera y entre mi tía, mi mamá y yo checamos maleta por maleta. Me quería morir, se nos olvido en un sillón mientras tomábamos fotos. (Maldita vanidad). Después de insistir mucho convencí a mi papá para que regresará (no es que a él no le importará mi bolsita, y los,aproximadamente, 7000 pesos que iban en especie dentro de él, sino que pasaban de las 6 y en lo que íbamos y regresabamos llegaríamos a Guadalajara como a las 2 de la madrugada). Gracias a Dios, aún estaba en el sillón del hotel.Fiu. Aunque las miradas de reproche no faltaron. Qué quieren que haga a veces a uno se le olvidan las cosas, ¿o no?