Y entonces, Cotufa, decidió inventarse una mascota doméstica. Algo que anduviera en sólo dos patas, que fuera hábil para contarle cuentos y cocinarle por si no le daba la gana cazar. Mientras tanto, Merlín, sentado en una nube decidió inventar la comida para gatos enlatada.
Porque la vida es un cuento y somos, solamente, los vehículos de cumplimiento de los designios de quién sabe quién...
domingo, 2 de septiembre de 2007
And, I am back. I guess.
Empezar de nuevo es duro. Es difícil reordenar las palabras que se amontonan, peleándose, por brotar. Y por si fuera poco mis dedos perdieron práctica y escribo puros disparates. Una larga ausencia siempre me altera. Me acuso severamente de irresponsabilidad y falta de respeto hacia los lectores (ja, que gracioso. Si sólo tengo uno) por haberme olvidado por completo de este espacio por un tiempo tan largo. Pero tengo una buena excusa: las vacaciones no me alcanzaron. Sí eso no fuera suficiente tengo otra: les escribí mentalmente cualquier cosa que llamará mi atención. Y sí esa tampoco logrará un perdón de su parte sólo me queda resignarme y esperar a que el tiempo ablande su corazón.
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